Querida Dixie Mercedes:
Espero que cuando leas esta carta te encuentres llena de gozo del Espiritu Santo y bien contenta y alegre contigo misma. Pues alomejor ya te lo he dicho muchas veces, pero te lo vuelvo a repetir que te quiero mucho, mucho, mucho y siempre he tenido mucha fe en que Papa Dios te ayudará y velará para tu realizarte como un ser de bien ya que siempre desde que naciste El te ha bendecido tus pasos. Me explico cuando yo era jovencito como tú se me hacia muy dificil de creer que existieran los milagros, sin embargo desde que tu estabas en el vientre de tu madre han pasado unos sucesos que para mi han sido mas que milagrosos.
Pues mira como ocurre tu creación y llegas a la vida, pues yo no podia engendrar hijos cuando me caso con tu mamá y los doctores me realizaron una operación y me indicaron que tenia muy pocas probabilidades. Tu mama y yo nos pusimos en las manos de Dios y le pedimos a la Virgen que pusiera su mano y nosotros sin darnos cuenta llegas tu a nuestras vidas, ¿no crees que hay algo de milagro en esto? Pero no se quedo ahi, cuando naces tu mamá paso por muchos problemas en el embarazo, sin embargo mientras tu mama te paria yo me dedique a rezar y rezar por largas horas, y sabes que paso? saliste sana y saludable y a los minutos de haber nacido los doctores te me trajeron a la puerta para verte y adivina, pues me abriste un ojo y te sonreistes. Senti que Dios habia respondido a mis oraciones, pues no es normal que un bebe al nacer abra los oos y sonria, creo que Papa Dios de nuevo paso su mano y me contesto atreves de ti como diria, creiste en mi, tuviste fe y aqui te traje a tu hija.
Luego creces trayendo alegria al hogar y nos vamos para Francia. Como tu sabes alli yo llegue primero y alguien me indico que habia una iglesia muy antigua de Santa Cecilia en uno de los pueblos cercanos de Toulouse y alli fui el segundo dia de haber llegado solo a Francia. De nuevo le pedi a Santa Cecilia al visitar su iglesia que nos guiara en esta aventura, pues desconociamos el idioma y yo temia por ustedes en la escuela, y adivina, otra vez su efecto, pues tú a eso de 2-3 meses de estar alli ya hablabas frances y asi luego tus hermanas y yo comenzamos hablando y entendernos en este país extraño para nosotros. Dime tu si esto tambien no fue un milagro. Y lo bonito de todo esto es que siempre tu has estado envuelta.
Estando allá un dia tu me trajiste una pequeña oración que dice asi: "Seigner, vien nous sauver! Sans toi, nous ne pouvons rien faire." Creo que esta pequeña oracion nos dice lo grande que es Dios y se ha mostrado contigo y conmigo y esto ha sido porque tu eres especial! Que Dios te bendiga, papi.
No comments:
Post a Comment